domingo, 16 de octubre de 2011

La vida por tus ojos

Era jueves en la tarde y caminaba hacia el sauna con paso acelerado. Las nubes a lo lejos avisaban que la tormenta se acerca. Me sentía un poco deprimido por los resultados en la universidad, es decir, nunca he sido el mejor estudiante. Es mas, nunca he estado entre los 10 primeros. Pero aún en la costumbre de la mediocridad, estar a punto de ser hechado de la facultad, era  algo inquietante.
Aquella tarde decidí darme un respiro. por decirlo de alguna manera, entre vapores y carne masculina húmeda. sexo sin compromisos y sin cafés/cervezas habladas de historias y pensamientos sin sentidos. Solo puro crudo y anónimo sexo. Llegue a la esquina cuando comenzó a caer las primeras gotas de lluvia, al fondo se observaba la casa blanca de dos niveles, enrejada en donde se hubicaba el susodicho local. como siempre entre sin mirar atrás, decidido toque el timbre y se escucho el seguro electrónico de la puerta. Al entrar un cañón metálico se acerco directamente hacia mis ojos, esperaba que fuera de carne, pero este aún mas alarmante se encontraba empuñado de un hombre de 190 cms de estatura con su cabeza dentro de un pasa montañas negro.
- Siga al fondo MARICÓN DE MIERDA!......RÁPIDO.
Al pasar por el living de la casa observe al fondo, donde se encuentran los "lockers", a dos hombres rompiendo candados, en el suelo se encontraban billeteras pantalones e interiores masculinos escurridos. Seguí por el corredor con mi gigante atrás apuntandome a la nuca con aquel revolver. entré al turco, y un pequeño salón  de baldosas azules, lleno de vapor me recibió, sentí que aquel hombre me empujaba hacia el cuarto que se habría al fondo, donde casi siempre estaba oscuro, empero se encontraba con las luces prendidas en ese momento. Al entrar, lo percibí  pequeño, no gigante y lleno de gemidos y sonidos de carne golpeando carne.  ahora estaba ahí y adentro 9 cuerpos masculinos con la cara hacia la pared, desnudos en silencio, sin mover un solo músculo.
-EMPELOTESE RÁPIDO, GONORREA. SI NO QUIERE SENTIR UNA BALA DENTRO DEL CULO!
Me desnudé Lo mas rápido que pude, mis manos no respondían con la agilidad que hubiese deseado, el corazón me latía a 100 por hora y la sangre se me concentro en la cabeza de arriba, quería vomitar.
me dejé los interiores y las medias pero el ladrón me dijo que ya que era "un puto maricón que me quitara todo, para recibir su verga metálica".  yo quede de piedra, al ver nuevamente el revolver al frente de mi. Y como dicen por ahí, por mis ojos pasaron los 25 años que cargo encima, en 1 segundo.  no me podía mover, sentí que a lo lejos alguien decía
-dejelo así que este es un pelado, llevese todo lo que quiera pero no lo moleste mas
-YO NO RECIBO ORDENES DE MARICAS, respondió el ladrón, y en ese preciso momento escuche un disparo rozar mi cabeza.
.NOS VAMOS gritaron afuera y el gigante salió del baño turco. al girar y ver que pasaba detrás mío observé el cuerpo de un hombre en el suelo, se movia, se quejaba. era el  dueño del local. en el suelo, se retorcía de dolor, la sangre sobre su hombro se escurria sobre su pecho, y varias manos trataban de sostenerlo. "no se mueva" "tranquilo es solo un rasguño" "quedese acostado que ya llamamos a la policía" "no, espere un momento a que se vayan" "venga mijo sientese que está como un papel de lo blanco". Me sentaron al lado del herido yo no quería ni sabía que podía hacer en esos casos. Al parecer era una herida leve. y sin embargo la sangre marcaba todo aquel lugar. quise nuevamente vomitar, salí de allí y encontré mi ropa tirada un poco mas allá de la puerta del baño turno. mi billetera completamente abierta y los documentos regados por doquier. no me robaron nada porque siempre guardo la plata entre las medias. Una "maña" adquirida de mi viejo. mas sin embargo en ese instante sentí que me faltaba algo, dignidad? tranquilidad? deseos de culiar?. me vestí y salí de la casa. nadie me detuvo. no quiero ver a la policía, tengo mis razones.

martes, 11 de octubre de 2011

INTRODUCCION

Esta es la historia de un cuentero profesional, pero no de aquellos que se suben a un bus en busca de alguna moneda, o de los que se ubican en las "playas" universitarias con el afán de conseguir una sonrisa. Es la historia de un cuentero que se acerca con historias, de profundidad veraz y de superficie cambiante, de ojos oscuros y humor aún más. de sonrisa larga y boca ancha, igual que su apetito por los hombres, Realidad o ficción? acaso eso importa?